Cada cinco años tendrán una crisis cuyos peligros irán creciendo
en proporción geométrica, hasta que llegue un día en que los
usureros del otro lado del mar sean dueños de todos sus ferrocarriles,
de todos sus telégrafos, de todas sus grandes empresas,
de todas sus cédulas y de las cincuenta mil leguas que les hayan
vendido a vil precio. Cuando [...]



